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Nuestra posición frente a las elecciones provinciales en Córdoba.

El próximo 5 de Julio se realizarán las elecciones en Córdoba, donde se elegirá el próximo gobierno y se renovará parcialmente la legislatura provincial. Desde CAUCE Córdoba en COB La Brecha llamamos a votar al Frente de Izquierda y de los Trabajadores en estas elecciones. A continuación, compartimos nuestra lectura de la coyuntura y las razones de nuestra posición.







El escenario electoral

El escenario electoral en Córdoba está inserto en el marco de la coyuntura política nacional, signada por el recambio presidencial de Octubre. Habiendo cumplido con el mandato histórico de recomponer la legitimidad de las instituciones burguesas y la gobernabilidad de las clases dominante en el país, el kirchnerismo se apresta a abandonar el timón del Poder Ejecutivo, cerrando el ciclo político hacia la derecha. Al final del recorrido, tanto Scioli - candidato del FPV -, como Macri - principal referente de la oposición y candidato por el PRO - tienen acuerdos en lo fundamental: en que la presión para superar la actual crisis económica se ejercerá sobre el pueblo trabajador, mediante la devaluación, el endeudamiento externo y el ajuste económico.

En la provincia, este cuadro se expresa con sus particularidades. El escenario está copado por las alternativas de la derecha vernácula: Schiaretti busca un nuevo periodo al frente del Ejecutivo Provincial apadrinado por De La Sota, que intentará capitalizar esta elección en favor de su candidatura presidencial; la UCR, el PRO y el Frente Cívico de Luis Juez intentan romper con la racha de gobiernos peronistas, encolumnados detrás de la candidatura de Aguad-Baldassi, acumulando a nivel nacional para la candidatura de Macri;  y el Frente Para La Victoria, luego de su fallido affaire con el “progresismo universitario” de Carolina Scotto, quiere dar el batacazo con una fórmula de reminiscencias delasotistas: Accastello-Buenaventura, quienes ya se inclinaban por la candidatura de Scioli antes de que Cristina lo ungiera como único candidato presidencial del espacio que lidera.

Tanto el PJ como la UCR encabezando sus frentes electorales se aprestan a profundizar en estas elecciones las políticas de ajuste y represión que mantienen a la provincia en la miseria, con la tasa de desempleo más alta del país y altos niveles de precarización de la vida de las mayorías populares. Ambos sectores políticos vienen gobernando en la provincia y los municipios con una política de corte netamente antipopular, orientada a satisfacer las necesidades de expansión y ganancias de las corporaciones desarrollistas urbanas y los beneficiarios del modelo agroexportador.

Los desalojos compulsivos de villas y la construcción de barrios-gueto; las razzias en los barrios populares; el desmonte y la expansión indiscriminada de la frontera agrícola; la privatización de los servicios públicos; el ajuste descargado sobre la educación y la salud; el recorte de derechos laborales; la falta de políticas públicas contra la violencia de género; y la criminalización de los sectores obreros y populares y lxs luchadorxs, constituyen rasgos fundamentales de las políticas implementadas en las últimas décadas, sustentadas sobre el deterioro sistemático de las condiciones de vida del pueblo trabajador en toda la provincia.

La formula kirchnerista intenta presentarse, en ese contexto, como la alternativa humana y popular que puede acabar con el retraso y la injusticia social a fuerza de una gestión eficiente. Un ex Ministro de Gobierno de De La Sota, secundado por la cara visible del delasotismo durante años en las campañas publicitarias del Banco de Córdoba y la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), constituye un binomio acorde al giro conservador del perfil político del Frente Para La Victoria a nivel nacional, que en Córdoba se apresta a conquistar el voto delasotista reivindicando lo bueno del gobierno provincial - salvando sus propios antecedentes - y criticando lo malo - lo suficiente para contener al progresismo universitario y la base militante del lánguido kirchnerismo cordobés.

Tanto la integración del Frente Cívico de Luis Juez al frente encabezado por la UCR y el PRO, como la candidatura de Accastello por el Frente para la Victoria (FPV) terminan de cristalizar así el fracaso y agotamiento de las alternativas “progresistas” en la Provincia, un fenómeno que no es aislado y se manifiesta también a nivel nacional.

En este marco, cobran mayor fuerza las expresiones de izquierda en el escenario electoral. En Córdoba, el espacio que hegemoniza la iniciativa política en ese plano es el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) compuesto por tres fuerzas trotskistas (IS, PTS, PO).

Nuestra posición

Desde CAUCE consideramos que la participación electoral y la actividad parlamentaria pueden ser tareas asumidas por las organizaciones anticapitalistas, y ser utilizadas para difundir reivindicaciones de las organizaciones de trabajadorxs y los movimientos sociales; acompañar con proyectos parlamentarios las movilizaciones por demandas populares; y plantear la necesidad de una transformación radical de la sociedad cuya viabilidad desborda los canales institucionales de la democracia parlamentaria. Entendemos por lo tanto que la intervención electoral por parte de la izquierda sólo es progresiva en la medida en que colabore en el empoderamiento de las mayorías obreras y populares, impulsando la construcción de un poder autónomo del pueblo trabajador, contra el Estado capitalista y patriarcal.

Caracterizamos que la intervención electoral del FIT en los últimos años  ha mejorado su estilo de interpelación al masivo, y sobre todo ha servido para reforzar la visibilidad de un programa de reivindicaciones que distintos sectores del pueblo trabajador venimos construyendo desde abajo hace años, como la derogación del Código de Faltas, el derecho al aborto, el aumento presupuestario para políticas contra la violencia de género, la eliminación al impuesto al salario, la implementación del 82% móvil, la lucha contra la precarización laboral, contra la inflación, entre otras. Estas reivindicaciones, además de constituir genuinos reclamos surgidos de diversas luchas sociales, marcan los límites estructurales y las contradicciones del modelo económico y social vigente a nivel nacional y provincial, y ayudan a canalizar el descontento social hacia una perspectiva de izquierda, en lugar de acumular a alguna de las variantes políticas de la burguesía.

Consideramos que, tras la reconstrucción de la legitimidad del sistema representativo emprendida exitosamente por el kirchnerismo, no estamos ante un escenario de descrédito generalizado de la democracia representativa. En este contexto, pensamos que otras tácticas que puede usar la izquierda ante las elecciones, como la abstención o el voto protesta, serían expresiones marginales sin efectos sobre el escenario político. En esta situación, el descontento social ante los límites que presentan las alternativas de la burguesía y la presencia de "núcleos de buen sentido" en el pueblo trabajador y la juventud pueden encontrar un correlato electoral sólo en un mejor desempeño de las fuerzas de izquierda que están participando en estas elecciones.

Por todo esto, aún con las diferencias que mantenemos con las fuerzas que componen el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, creemos que es importante en estas elecciones acompañar al FIT. Enfatizamos sin embargo nuestra convicción de que la tarea prioritaria de la izquierda hoy no es llegar a la Legislatura, sino construir espacios de organización y resistencia al ajuste y la represión, a través de la más amplia unidad para luchar, y el permanente ejercicio de la democracia de base en nuestros espacios de trabajo, en las aulas, en los barrios y las calles.



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